Frontera, Coah., 7 de agosto de 2026.- Con un brazo prácticamente amputado y bajo un intenso dolor, un migrante originario de El Salvador ha decidido continuar deambulando por las calles de Monclova y Frontera antes que aceptar la atención médica especializada y el procedimiento de amputación recomendado por los médicos para salvar su vida, luego de sufrir un accidente al caer del tren mientras intentaba llegar a Estados Unidos.
El hombre, de aproximadamente 30 años de edad, presenta una grave lesión en una de sus extremidades superiores, la cual se encuentra en condiciones delicadas; pese a las complicaciones que podría enfrentar por el avanzado daño del tejido, se ha negado en repetidas ocasiones a permanecer hospitalizado y recibir el tratamiento indicado.
Tras el accidente ferroviario hace un mes aproximadamente, el migrante fue trasladado al Hospital Amparo Pape de Benavides, donde fue valorado por personal médico y se determinó la necesidad de intervenir la extremidad afectada; sin embargo, decidió solicitar su alta voluntaria y abandonar el nosocomio, pese al riesgo que representa su estado de salud.
Durante la tarde de este jueves, el hombre llegó hasta un reconocido hotel ubicado sobre el libramiento Carlos Salinas de Gortari, en Frontera, donde pidió apoyo debido a los fuertes dolores que presentaba, por lo que empleados del establecimiento solicitaron la presencia de los cuerpos de emergencia.
Paramédicos de Cruz Ámbar acudieron al lugar y, al observar la gravedad de la lesión, determinaron trasladarlo nuevamente al Hospital Amparo Pape de Benavides para que recibiera atención especializada; no obstante, una vez más rechazó continuar con el tratamiento y decidió retirarse por voluntad propia.
El migrante continúa recorriendo las calles de la Región Centro, expuesto a una posible infección y otras complicaciones derivadas de la severa lesión, mientras autoridades y cuerpos de auxilio mantienen la disposición de brindarle apoyo en caso de que acepte recibir la atención médica que requiere.
